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Un estudio destaca la amenaza a la seguridad de las armas impresas en 3D

Un estudio de la Corporación RAND ha sugerido que fuerzas militares enemigas, extremistas violentos y delincuentes callejeros, podrían beneficiarse de la impresión en 3D, porque podrían producir sus propias armas para uso y venta.

El grupo de expertos, que realiza investigaciones y análisis para las Fuerzas Armadas de EE.UU., resaltó que, la tecnología de impresión 3D, también conocida como fabricación aditiva, es susceptible a la piratería informática.

El documento de investigación, titulado “Additive Manufacturing: Awesome Potential, Disruptive Threat”, también puso el ejemplo de los saboteadores que introducen instrucciones o algoritmos defectuosos en piezas críticas de los aviones.

“Los ataques de los lobos solitarios pueden llegar a ser más letales, cuando las personas tienen acceso a las impresoras 3D”, dijo el politólogo asociado de RAND Trevor Johnston, autor principal del estudio.

“Incluso en países como Estados Unidos, donde las leyes de control de armas han hecho poco para restringir el acceso a armas semiautomáticas, la fabricación aditiva podría aumentar el riesgo de violencia y asesinato”.

El estudio resaltó que las armas impresas en 3D también pueden apoyar indirectamente la supervivencia y ascenso de estados aislados como Corea del Norte, que podrían producir artículos complejos a nivel nacional y evitar las sanciones impuestas por la comunidad internacional.

La descentralización de la fabricación podría fomentar la producción local de bienes, lo que reduciría la dependencia de los bienes importados y, en el proceso, debilitaría las redes internacionales y sus respectivas cadenas de suministro. Esto, a su vez, podría tener consecuencias negativas para los mercados laborales. “El desempleo, el aislamiento y la alienación de los trabajadores con cualificaciones medias y bajas pueden verse exacerbados por la fabricación aditiva, lo que puede conducir a disturbios sociales tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo”, dijo el economista asociado de RAND y autor del documento Troy Smith.

“Las potenciales implicaciones de seguridad de grandes masas de desempleados podrían llegar a ser considerables.”

Los autores teorizan que la escala y el impacto de las amenazas futuras dependerán en parte de la regulación y la evolución de las impresoras 3D, las materias primas que utilizan y el software que determina el diseño del producto.

Aunque el documento sugiere limitar el suministro de materias primas peligrosas, como las que se utilizan en las bombas sucias, y supervisar las comunidades en línea, no creen que estas medidas preventivas detengan los nuevos riesgos relacionados con la impresión en 3D.

En cambio, recomienda que los encargados de la formulación de políticas se centren en medidas que mitiguen el posible impacto y el costo de las amenazas futuras.

Fte. Army Technology

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