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La Marina de EE.UU. está desarrollando drones nodriza para la defensa costera

La Marina está tratando de acelerar la manera en que compra, construye y se ejercita con drones y barcos robóticos.

Junto con investigadores de la Florida Atlantic University, está desarrollando barcos robóticos que pueden lanzar aviones teledirigidos y submarinos para proteger las aguas costeras de Estados Unidos.

“Nuestra atención se centrará en el desarrollo de un sistema multi-vehículo, que pueda navegar de forma segura y fiable por las aguas costeras con un alto nivel de autonomía, mientras realiza las tareas asignadas”, dijo en un comunicado de prensa Manhar Dhanak, director de SeaTech, el Instituto de Ingeniería Oceánica y de Sistemas del Departamento de Ingeniería Oceánica y Mecánica de la FAU.

Los investigadores de la UA desarrollarán nuevas herramientas de software, para una mejorar la detección y evitación de colisiones, así como para permitir que el barco “sirva como estación de acoplamiento” y recargue de energía a los submarinos y aviones teledirigidos, según una declaración de la Universidad. Un aspecto del trabajo consistirá en el desarrollo del software necesario para ayudar a la nave de superficie a obtener una imagen clara, no sólo de los obstáculos a evitar, sino también de los elementos amistosos y hostiles en la zona, para ayudar a planificar las diferentes misiones.

Es un ejemplo de los tipos de prototipos que se harán más comunes, según una hoja de ruta de la Armada para el desarrollo y adquisición de sistemas autónomos. Esta  Strategic Roadmap for Unmanned Systems, que comenzó a circular en el Pentágono el año pasado, aún no ha sido publicada. Pero una copia pre-decisiva obtenida por Defense One, muestra que la Marina está presionando para desarrollar y comprar sus drones más rápidamente, integrarlos más agresivamente en ejercicios y otras actividades, y trabajar más estrechamente con universidades y otros socios de investigación no tradicionales, particularmente en el diseño de nuevos prototipos.

La investigación de la Marina en armas no tripuladas se remonta a la Primera Guerra Mundial, cuando se investigaron las municiones voladoras y los torpedos. El término “avión teledirigido” fue acuñado en la década de 1930 por el Comandante Delmar Fahrney, quien estaba a cargo de la investigación de la Marina en aeronaves radio-controladas.

Más recientemente, la Marina ha tratado de incorporar niveles cada vez más altos de autonomía en los ejercicios y actividades. En 2014, llevó a cabo un espectacular experimento, que demostró que un enjambre de 13 barcos robotizados autónomos podría colaborar en la defensa de un buque de guerra.

La Marina también ha desarrollado (y planea desplegar pronto) el Sea Hunter, un barco no tripulado que puede auto-guiarse en aguas abiertas respetando las leyes de la navegación marítimas internacionales. El ex subsecretario de Defensa Bob Work especuló que el Sea Hunter podría estar armado con misiles balísticos. “Podríamos integrarle un paquete de seis o cuatro misiles. Ahora, imagínense 50 de estos distribuidos y operando juntos bajo el mando de un comandante de flotilla”, dijo Work en un evento patrocinado por el CNAS. “Esta va a ser una Marina como ninguna otra en la historia, una flota de combate colaborativa máquina-humana que confundirá a nuestros enemigos.

La Marina está también experimentando con una colección cada vez más amplia de nuevos aviones teledirigidos, como el Nómada, un avión no tripulado lanzado desde el destructor Pinckney en 2016. Otro es el planeador híbrido de vuelo y navegación, un avión teledirigido que puede desplegarse desde un avión, volar por encima de la superficie del agua y luego sumergirse a una profundidad de 200 metros.

Las pruebas de vuelo para una nueva versión de un planeador están programadas para finales de este año, y el Laboratorio de Investigación Naval espera una demostración completa en 2019.

La nueva hoja de ruta de la Marina argumenta que la adopción de capacidades no tripuladas y robóticas debe ser mucho más rápida que la compra de aviones, botes y barcos operados por humanos. Esboza los pasos para acelerar su construcción, compra y despliegue.

Una de las claves es alejarse de un “platform-centric model”: piense en los barcos grandes y caros que sólo cumplen una función. En su lugar, imagínense robots pequeños y baratos que puedan conectarse en red de forma robusta y configurarse fácilmente para nuevas tareas.

“La Marina debe evolucionar desde el actual concepto de operación de un entorno no disputado y centrado en plataformas al de una fuerza de plataformas menos definidas”, dice. “Una red de comunicaciones entre dominios, distribuida, en red, auto-regenerada, de gran capacidad de supervivencia y de colaboración, formada por nodos tripulados y no tripulados, permitirá las comunicaciones multidominio. Estos nodos fusionarán grandes datos para interpretar el entorno, compartir información relevante e introducir mayor riesgo, incertidumbre y desconfianza en los sistemas del adversario”.

Fte. Defense One

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