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El Ejército de Estados Unidos está desarrollando un cerebro para el control de vehículos blindados

El Ejército de Estados Unidos está desarrollando un cerebro para el control de vehículos blindados, que se adapta a todo tipo de vehículos terrestres como una configuración no tripulada

Para ello, ha desarrollado un conjunto estándar de hardware y software que, una vez instalado en un vehículo, permite que sea operado remotamente o incluso de manera semiautónoma. El objetivo son los vehículos de combate no tripulados, para que puedan operar junto a vehículos de combate tripulados. También los convoyes de vehículos no tripulados, que pueden recorrer rutas de forma autónoma o siguiendo a un conductor humano. Sin embargo, el Ejército se enfrenta a importantes problemas, ya que el aspecto bidimensional de la navegación terrestre no tripulada es más difícil que el del aire no tripulado.

En una exclusiva a Breaking Defense, el Army’s Ground Vehicles Systems Center reveló que dispone de un conjunto de hard y software, capaz de transformar a los vehículos tripulados en vehículos no tripulados. El Ejército lo ha probado en más de 20 vehículos diferentes, desde los Humvees hasta los anticuados M113. Incluso ha instalado el kit en camiones alemanes empleados por el Ejército Británico, que tenían volante, frenos y otros controles en el lado izquierdo.

El Ejército pretende varias cosas con ese concepto. Una de las más importantes es el Optionally Manned Fighting Vehicle (OMFV), el sustituto anticipado del vehículo de combate de infantería M2 Bradley. Como su nombre indica, el OMFV operará ocasionalmente sin tripulación humana. El Ejército también quiere camiones no tripulados y vehículos de carga, para evitar que los seres humanos tengan que conducir camiones cuando se encuentran en el campo de batalla.

El desarrollo de los vehículos terrestres no tripulados (UGV) es excepcionalmente diferente y, tal vez de forma contradictoria, más difícil que el aéreo no tripulado. No hay obstáculos en el aire, ni caminos a seguir. Las aeronaves pueden moverse en tres dimensiones, lo que permite mayor flexibilidad en el manejo de los problemas.

Mientras, los UGVs están atrapados en un paisaje bidimensional plagado de obstáculos. Un obstáculo como una roca o una trampa para tanques debe ser detectado, evaluado y luego superado. Por lo general, los UGVs deben seguir las carreteras para que su viaje sea más suave y directo. La devastación de la guerra también significa que un camino o un puente que está allí un día podría no estar allí al día siguiente. Todo esto es un orden de magnitud más difícil que las condiciones típicas de la carretera de un auto que se conduce por sí solo.

Dicho todo esto, no se enseña a los vehículos a combatir por su cuenta. Ese es un asunto totalmente diferente, y por ahora, el Ejército está comprometido a mantener a un ser humano, que apruebe cada objetivo potencial, asegurándose de que los sistemas no tripulados no comprometan a los no combatientes.

Fte. Popular Mechanics 

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