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Metamateriales que pueden hacer tanques invisibles y submarinos súper sigilosos

Los nuevos materiales de construcción elaborados con composites podrían hacer que los vehículos militares, e incluso los soldados, sean invisibles al radar, al sonar e incluso a simple vista.

El desarrollo de los llamados nuevos metamateriales podría conducir a avances dramáticos en la tecnología militar, en particular la capacidad de esconderse de los sensores, incluso del ojo humano. Los metamateriales, compuestos de ingeniería diseñados para manipular el espectro electromagnético, podrían dar lugar a tanques y vehículos blindados “invisibles”, submarinos indetectables por sonar y armas con buscadores y sistemas de guía mejorados.

La gran advertencia, sin embargo, es que los metamateriales son actualmente bastante difíciles de fabricar y todavía están a años de la producción a gran escala.

Un nuevo artículo en la edición de octubre de la revista U.S. Naval Institute Proceedings describe las posibles aplicaciones militares de los metamateriales. Metamateriales de plástico y metal y diseñados en patrones en forma de rejilla de hasta una milmillonésima parte de un metro de escala. El resultado es una superficie o material que puede manipular el campo magnético o eléctrico de un objeto de una manera que los materiales de construcción tradicionales no pueden. Esto les permite alterar la forma en que las ondas de energía a través del espectro electromagnético (luz visual, radar, radio, ondas acústicas, etc.) interactúan con ellas, con algunas implicaciones bastante sorprendentes.

El principio de trabajo detrás de los metamateriales se conoce como la Ley de Snell, que el artículo describe de la siguiente manera:

“Cuando una onda de energía viaja a través de un medio (por ejemplo, el espacio, el aire, el agua, el vidrio), cruza un límite e interactúa con otro medio, la onda se refracta (dobla). Piense en la luz que se dobla al pasar a través de un prisma. Este fenómeno se conoce como la Ley de Snell. Cuando esta onda se encuentra con un objeto, partes de la onda se reflejan, dispersan o absorben. Cuando esta onda se encuentra con un objeto, partes de la onda se reflejan, se dispersan o se absorben”.

Casi todos los sensores miden la reflexión o absorción de la energía reflejada. El ojo humano, por ejemplo, mide la reflexión de la luz solar de los objetos, y el radar observa la reflexión de las ondas de radar. Los mismos objetos hechos de metamateriales podían lograr una reflexión y absorción casi nula. Las implicaciones son enormes: un tanque, un avión, un submarino o incluso el uniforme de un soldado hecho de metamateriales podría parecer invisible a las ondas de radar, a las ondas sonoras e incluso a la luz.

Esa es la aplicación más extravagante. Otras aplicaciones militares incluyen la creación de superficies que funcionan como antenas de comunicaciones: el ala de un avión de combate podría convertirse en una gran antena. En el mar, los buques de guerra podrían sustituir las grandes antenas y conjuntos de antenas por un único mástil sigiloso hecho de metamateriales. Los metamateriales también podrían permitir a los sensores de los misiles captar objetos a distancias aún mayores, lo que aumentaría su utilidad en el campo de batalla.

Los metamateriales existen desde hace 20 años, pero el progreso en su desarrollo ha sido lento. La fabricación, que involucra diferentes tipos de materiales creando patrones de celosía a escalas extremadamente pequeñas, es difícil. No hay ninguna razón teórica por la que eso no se pueda superar en el futuro, y cuando lo hagan, los metamateriales podrían reconfigurar la guerra.

Fte. Popular Mechanics 

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