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Para el Ejército británico, los dos portaaviones de la Royal Navy son “elefantes blancos”

Mientras los británicos se preparan para votar el 12 de diciembre para elegir a sus diputados, las cuestiones de defensa no son realmente un problema en la actual campaña electoral. Además, a juzgar por sus respectivos programas, el Partido Conservador de Boris Johnson y el Partido Laborista de Jeremy Corbyn, los dos principales partidos políticos del Reino Unido, tienen posiciones similares y acordadas.

Ambos afirman que quieren seguir modernizando la disuasión nuclear, favorecer a la industria armamentística británica y mantener el esfuerzo de defensa en el 2% del PIB, así como los compromisos del Reino Unido dentro de la OTAN. Esto no es sorprendente, excepto quizás para el Sr. Corbyn, quien, como defensor del desarme nuclear, había pedido en una ocasión la abolición de la Alianza Atlántica.

Sin embargo, el Partido Conservador se ha comprometido a aumentar regularmente el presupuesto de defensa en al menos un 0,5% más que la inflación. Pero no es seguro que esto sea suficiente para financiar los numerosos programas de equipamiento lanzados por el Ministerio de Defensa británico (MoD). Esta incertidumbre está creando tensiones entre las tres ramas de las Fuerzas Armadas británicas, como se revela en la última edición dominical de The Times. Sobre todo, porque la sucesión del General Sir Nicholas Carter, el actual Jefe de Defensa, está abierta.

Por ejemplo, el Army cree que ha sido la quinta rueda del carruaje en los últimos años. Aunque para 2023 se le entregarán 500 vehículos blindados de combate de infantería ARTEC Boxer, ha tenido que hacer algunas concesiones, como aceptar el hecho de que sólo se modernizarán 148 de sus 227 tanques Challenger. Y su fuerza, que se esperaba que aumentara a 82.000 soldados después de los recortes decididos a principios de 2010, se ha reducido a sólo 73.000 efectivos. Y puede que no haya terminado: dependiendo de los arbitrajes en curso, argumenta el Sunday Times, se trataría de un formato reducido a 60.000/65.000 hombres.

Como recordatorio, en el momento de la Operación Libertad Iraquí en 2003, el Ejército Británico contaba con 102.000 soldados, lo que le dejaba suficiente espacio para desplegar una división de 26.000 efectivos.

Esta reducción del Ejército británico permitiría financiar los programas de la Real Fuerza Aérea F-35, P-8 Poseidón, UAVs y proyecto Tempest y mantener o incluso aumentar las capacidades de la Royal Navy, cuyas 13 fragatas tipo 23, clase Duke, y 6 destructores tipo 45, clase Daring, son insuficientes para cumplir sus necesidades operativas. Esto quedó particularmente patente, durante el verano pasado, tras la detención del petrolero Stena Empiro por parte de Irán.

“No hay duda de que la reducción del tamaño de la Armada desde 2005, de 31 fragatas y destructores a 19 en la actualidad, ha tenido un impacto en nuestra capacidad para proteger nuestros intereses en todo el mundo”, dijo el ex contralmirante Alex Burton en la BBC.

Sin embargo, la Armada no fue “sacrificada” como sugería este ex oficial… dado que pudo renovar sus submarinos de ataque nuclear del tipo Trafalgar por los de la clase Astute, por lo que se beneficia de la modernización de la disuasión británica, que descansa únicamente sobre sus hombros, con el programa de submarinos de artefactos nucleares “Dreadnought” o de la existencia de dos “Littoral Strike Group”, cada uno de ellos basado en un nuevo tipo de buque, denominado “Littoral Strike Ship”. Y sin olvidar los dos portaaviones de la clase Queen Elizabeth que pronto pondrá en marcha, gracias a una inversión de más de 6.000 millones de euros.

Precisamente, y mientras el segundo barco de este tipo, el HMS Prince of Wales, acaba de llegar a Porstmouth y el primero, el HMS Queen Elizabeth, continúa sus pruebas de mar, el Ejército Británico se encuentra “atascado”…. dado que el mantenimiento de estos dos portaaviones consumirá, obviamente, los recursos que necesita.

El Ejército británico “odia los portaaviones, que siempre ha considerado como elefantes blancos”, es decir, equipos “más caros que beneficiosos” y cuya construcción y mantenimiento son una carga financiera, dijo el Sunday Times al Sunday Times. De ahí su sugerencia de alquilar al menos uno, el Príncipe de Gales, a Estados Unidos, con el fin de crear un margen de maniobra que beneficie a las fuerzas terrestres británicas.

Esta opción no es la de Ben Wallace, un antiguo oficial del Ejército británico que se convirtió en Ministro de Defensa el pasado mes de julio. O al menos no todavía… De hecho, se rumorea que dijo a los oficiales de la Armada que, los dos portaaviones podrían ser desplegados con aviones estadounidenses (del US Marine Corps, F-35B) o escoltados por barcos de la OTAN para reducir los costes operativos.

Por supuesto, la Royal Navy no está dispuesta a alquilar uno de sus portaaviones… A cambio, sus mandos se han aliado con el Ejército Británico para presionar… a la Royal Air Force, que creen que podría reducir su fuerza.

Sin embargo, la Armada británica ha vacilado mucho con sus portaaviones. En mayo de 2010, la Revisión Estratégica de Defensa y Seguridad había estimado que sólo uno de estos dos barcos sería suficiente y planteado la idea de convertirlos en CATOBAR (sistema empleado para el lanzamiento y recuperación de aeronaves desde la cubierta de un portaaviones). Con esta técnica, el lanzamiento de la aeronave se realiza mediante un despegue asistido por catapulta y aterriza en el buque, en la recuperación, mediante cables de detención. Con ello se pretende aumentar la interoperabilidad con las fuerzas navales francesas y estadounidenses. Pero todo esto se dejó de lado por razones de coste.

En cualquier caso, todo podría depender de quién sea el próximo Jefe de la Defensa británico, por lo que este debate sobre los portaaviones no es casual: el cargo se lo disputan el General Sir Mark Carleton-Smith y el Almirante Tony Radakin, Jefes de Estado Mayor del Ejército Británico y de la Armada Real, respectivamente. A priori, este último tendría más posibilidades que el primero, ya que ningún jefe de defensa ha pertenecido a la Armada desde 2003.

Fte.: Zone Militaire Opex360

 

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